El Ayuntamiento de Marbella ha culminado la fase de diagnóstico e investigación arqueológica del Castillo tras once intervenciones realizadas desde 2011, que han permitido documentar importantes hallazgos de época romana y medieval. Los trabajos confirman el origen romano del casco histórico y aportan nuevos datos sobre la evolución de la fortaleza, sentando las bases para su conservación, puesta en valor y futura apertura al público.